Dotado de buena resistencia tanto a las fatigas como a las inclemencias del tiempo, de excelente olfato, se muestra calmo y tenaz en su trabajo, obteniendo incluso buenos resultados como perro de rastro, de sangre y de cobro, particularmente adecuado para descubrir a la presa herida, siguiendo sus huellas de sangre.
Conocidas desde el siglo XVIII, estas dos variedades son el fruto de cruzamientos con otras razas alemanas de rastro (entre las cuales parece encontrarse también el Basset), realizados por los cazadores que querían un perro de rastro que se adaptase perfectamente a los terrenos más difíciles y accidentados.
Orejas: son colgantes, bien anchas, de nacimiento alto, llevadas planas sin ningún pliegue.
Pelo: corto, muy tupido y bien adherido.
Color: negro con manchas fuego, marrón con o sin estrías más claras, o rojo en las diversas tonalidades Fuente: Caza





