Debido a su gran vigilancia ataca al mínimo gesto de desconfianza. Necesitan tener una educación constante y cariñosa. Aprende rápido las normas que se le imponen.
Adaptado a la vida en familia es inteligente y sensible. Posee gran instinto protector llegando a atacar al mínimo movimiento, es extremadamente desconfiado con los extraños y muy vigilante. Paciente protector de los niños, pero no recomendado para jugar con ellos.
Conocido con el nombre de perro de guardia turco, fue durante siglos utilizado como perro de combate o para la caza mayor. Utilizado también como perro pastor. Mientras guardaba el rebaño los lobos se mantenían alejados.
Se le utiliza cada vez más como perro guardián, debiendo, entonces, estar guardado o encerrado, puesto que es tal su desconfianza con los extraños que puede morder a alguien. Con una educación especial puede ser un buen animal de compañía. Fuente: No Deportivo





