El Perro de Agua del Cantábrico, existe desde tiempo inmemoriable en la costa Cantábrica. Ha estado tradicionalmente muy vinculado a la actividad de los pueblos costeros, aunque a partir de mediados del siglo XX, con la aparición de las nuevas tecnologías, ha perdido su presencia en los barcos pesqueros.
El perro de Agua del Cantábrico demuestra una extraordinaria aptitud para el trabajo en el agua, realiza múltiples funcione como: recuperación de objetos, captura de peces, salvamento, ayuda en los amarres, guarda de la embarcación, etc. Además de ser un excelente perro de cobro en la caza de aves acuáticas.
Su pelo es abundante y denso, de longitud uniforme, formando pequeños rizos iguales, pero tan importante es la calidad de la capa como su color, ya que su trabajo -en muchas ocasiones-, lo tiene que desarrollar de noche, y esta característica lo hace visible para su control y localización mientras desarrolla su tarea.
Su pelo era cortado "a lo león", peculiar corte que era muy utilizado por los pescadores y tenía por objeto el liberar los ojos de la molestia del pelo, facilitando así la visión dentro del agua, y liberar los miembros posteriores de pelo, para una mejor matación. Se le dejaba el pelo largo en el tórax para proteger los pulmones, ya que el pelo largo es una protección dentro del agua.

Recientemente, la Consejería de Desarrollo Rural ha encargado un estudio a la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid para analizar la raza del perro de aguas del Cantábrico y su posible clasificación como especie autóctona.
Fuente: Con información de: perroaguacantabrico.es y EFE.
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