Como sucede en los humanos, los gatos pueden sufrir de hernias, esto es una pequeña acumulación formada en una cavidad del organismo del animal. Estas deben ser diagnosticadas por un veterinario después de un examen físico.
Tipos de hernias:
- Diafragmática: esta se localiza en el diafragma, puede aparecer por cuestiones hereditarias o por un traumatismo en el área, suele traer complicaciones respiratorias.
- Perineal: sucede cuando la pared muscular de la pelvis se rompe y provoca que algunos órganos en la zona abdominal se deformen, por lo que puede provocar complicaciones en su funcionamiento. Es común en machos no castrados y de edad avanzada.
- Umbilical: esta afecta el cordón umbilical y es congénita, sucede cuando este no cicatriza y provoca una abertura por la cual sale grasa y genera la hernia, como un pequeño bulto en la zona del ombligo.
- Inguinal: sucede por un defecto en los anillos inguinales, ya sea en el área del cordón espermático en los machos o el ligamento redondo del útero en las hembras. Suelen ser hereditarias, pero también son causa por obesidad, problemas metabólicos o durante el embarazo.
- Discal: esta es una hernia degenerativa que afecta los discos intervertebrales provocando afecciones en la médula espinal.
Cada hernia y caso necesitará un tratamiento específico, de acuerdo a la gravedad, ya sea con fármacos, fisioterapia, rehabilitación, además de métodos para el control de su evolución, según lo recomiende tu veterinario.